Encuentros Sudamérica

Encuentrosud



Medidas: 15 x 22,5 cm


Páginas: 296


ISBN: 978-84-96571-01-3


René Zavaleta Mercado, ensayos, testimonios y re-visiones

Autor: Maya Aguiluz Ibargúen / Norma de los Ríos (coordinadoras)


Género:


Editorial: Miño y Davial editores, Buenos Aires


Considerada como una obra imprescindible en la interpretación de la realidad boliviana del siglo XX, la de René Zabaleta Mercado (1939 – 1984) forma parte del núcleo clásico de los Estudios Latinoamericanos como lo demuestran El poder dual en América Latina, Las masas en noviembre LO nacional-popular en Bolivia, obras escritas en 1970 y 1980 en las conmocionales décadas de las historia política y social de las geografías regionales y locales de este lado del mundo.

18 colaboradores para esta obra:

En la primera sección René Zabaleta Mercado -RZM- empieza con un par de rastros, dejados con su propia pluma: «Formas de operar el Estado en América Latina (bonapartismo, populismo, autoritarismo» «Nacionalismo».

Segunda sección «Lo testimonial y lo biográfico»: el poeta e intelectual boliviano «Coco Manto», Jorge Mansilla nos muestra las maneras de ser, los gestos y posturas de RZM. Con el texto «Memoria en los caminos a Bayamo» de Mario Miranda nos presenta como RZM a partir de la experiencia del trabajo de los mineros comprende uno de los modos locales de producir teoría social. Jorge Cadena Roa revive algunos escenarios de sus sesiones de clase considerada una de las contribuciones teóricas y conceptuales con «RZM, el maestro». Martín Puchet recupera las concepciones de RZM respecto a la construcción de las  identidades colectiva en su texto: Formas de pensar y hacer de RZM». Mauricio Gil nos presenta un estudio sobre la obra del autor, con su «Ensayo de biografía intelectual». Finalmente Hugo Rodas con un trabajo minucioso de historia intelectual con el texto: «Zavaleta: narratividad autobiográfica y socialismo local» cierra esta  sección sobre el proceso revolucionario de 1952.

La tercera sección. Legados y resonancias comienza con «El placer de la política»  ensayo de Roger Bartra, luego Lucía Sala destaca al hombre la la «cultura del boliche» tal como sucedió en la etapa de RZM en México, cuando aparece su obra fundamental. Luego está el análisis de Eduardo Ruiz Condardo que analiza la validez y actualidad del punto de vista en «El poder dual de RZM» y para terminar esta sección «Cachin» (Luis H.) Antezana nos lleva a imaginar las lecturas que hacía RZM con su texto «Zavaleta leyendo Felipe Delgado» preguntándose qué le abría sugerido el contacto de esta novela de Jaime Saenz a RZM.

La cuarta sección. Revisiones desde alguna parte. Mediante la perspectiva de la historiadora Norma de los Ríos empieza esta sección con una reflexión sobre la aportación crítica de RZM. ligando al estudio actual de Luis Tapia y la relevancia para una historia intelectual latinoamericana. Luego «Una mirada comprometida» de Elvira Concheiro identifica al hombre de la acción política, encarando compromisos  fundamentales en la historia boliviana. Maya Aguiluz Ibargüen con su escrito «Zavaleta revisitado «que veinte años no son nada» como en el tango volviendo a una lectura básica sobre la idea de nación. Luis Tapia aporta con «La producción teórica para pensar América Latina» retomando el desafio de pensar la diversidad de América Latina, no solo de la región sino  desde el interior de cada uno de los Estados, nación e historias. El ensayo de Lucio Oliver cierra la sección con: «Lo específico en el debate sobre el Estado y la política» cerrando las revisiones actuales.

El libro cierra con un apartado denominado «In Memoriam» con un extenso ensayo «Recuperar a Hegel» escrito por José Valenzuela Feijóo, donde se ofrece una crítica sistemática a la atmósfera cultural presente, por veinte años asimilada a la ideología neoliberal.

Veamos este párrafo extraído de la presentación de Giovana Valentini Negrini desde FLACSO México:

«Su contribución teórica (de RZM) que gira en torno a la noción de «forma primordial» sirve como idea para pensar la articulación de Estado y sociedadcivil, y sus mediaciones, aunque en países donde hay diversidad cultural no todo puede entrar en alguno de los dos espacios. La distinción Estado-sociedad civil es propia de las constituciones modernas, allá donde se ha separado la vida económica de la vida política y se ha constituido ésta como Estado. Pero en América Latina no hay tal distinción ya que persisten modos de vida comunitaria y las formas de interacción en condiciones de mayor heterogeneidad, o como le denomina Zavaleta, bajo condiciones de «abigarramiento» de la articulación de la vida social. La idea de forma social abigarrada permite pensar la coexistencia de varios tiempos históricos, varios modos de producción, cosmovisiones, lenguas, procesos de reproducción y, sobre todo, estructuras de autoridad y formas de autogobierno. Esta noción refleja la idea de sociedad sobrepuestas, como colores que coexisten sin mezclarse y que solo se enlazan en varios puntos y de mala manera.

«Uno de los rasgos centrales de la vida pública en muchos paises latinoamericanos durante las últimas décadas, ha sido el hecho de que las sociedades parecen menos articuladas dentro de sectores o corporaciones y cada vez más empiezan a emerger sujetos sociales enla esfera de las discusiones sobre proyectos nacionales. Cada vez es más común observar cómo los pueblos indígenas o actores comunitarios se constituyen en asambleas que duplican de manera paralela la autoridad que rige la reproducción de su vida social de manera cotidiana, disputándose  el poder y la distribución de los recursos. De acuerdo con Zavaleta, estos sujetos tienen una matriz cultural distinta y al pretender organizarse de manera paralela modifican las relaciones entre el Estado y sociedad civil preexistentes»

 

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