Encuentros Sudamérica

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Si tuviéramos que pensar en las dos mayores revoluciones de la humanidad referentes al conocimiento, tendríamos que señalar sin ninguna duda a la invención de la imprenta de tipos móviles y la creación de Internet, la red de redes.

Aunque puedan parecer inventos muy poco relacionados, lo cierto es que ambos han ido encaminados en la misma dirección, ha conseguir que cada vez más gente tenga acceso más rápido y sencillo al conocimiento que ha generado la humanidad a lo largo de su historia.

Antes de la creación de la imprenta de Gutemberg, todos los libros tenían que copiarse a mano uno a uno, con lo que poder hacer rápidamente centenares de copias de un libro permitió que mucha más gente tuviera acceso al conocimiento escrito. En este sentido, Internet ha supuesto una revolución en el mismo sentido pero mucha más potente, ya que ha colocado casi todo el conocimiento humano en la red, con lo que es fácil acceder al mismo contando simplemente con una computadora, y por si esto fuera poco, Internet nos sirve tanto para aprender sobre química como para conocer la climatología de la próxima semana o para comprobar el precio del mismo producto en varias tiendas sin tener que visitarlas.

Sin embargo, hay algunos que aún reconociendo la importancia y la utilidad de Internet siguen enamorados de la palabra impresa. Estos románticos del papel prefieren tener estanterías llenas de libros antes que tener toda esa información en la red o en un disco duro. Es innegable que si contamos con un dispositivo como un libro electrónico, los cuales se pueden encontrar en las páginas web de anuncios online a buen precio, podemos tener en un objeto que cabe en la palma de la mano el equivalente a varias bibliotecas públicas.

Pero la comodidad no lo es todo, ya que difícilmente podemos albergar los mismos recuerdos en un grupo de bits que en unas páginas impresas, las cuales pueden estar llenas de anotaciones o dedicatorias a manos, ya sean en páginas cuidadas como si fueran nuevas o con esquinas dobladas y manchas de café que nos retraen a algún momento pasada de nuestra vida. Pero por suerte, no tenemos que ver a los amantes de los libros y a los afines de Internet como dos bandos enfrentados en una guerra, pues afortunadamente ambas opciones pueden subsistir conjuntamente sin el más mínimo problema.

Es más, Internet puede ser el perfecto aliado para los cazadores de libros, ya que en un par de horas podemos encontrar a buen precio ese par de libros que llevamos buscando durante cinco años y que están descatalogados desde hace más de diez. Internet es un enorme mercado donde el coleccionismo está muy presente, con lo que libros, discos o cualquier material digno de ser coleccionado, cambia rápidamente de manos. Para esto podemos recurrir a tiendas especializadas en libros usados que venden en la red o a páginas más generales como las webs de anuncios clasificados o las webs de subastas. Si vamos a optar por comprar libros usados por la red debemos de tener en cuenta unas recomendaciones comunes a cualquier compra cibernética. Lo mejor es dedicar tiempo a nuestra compra, buscando el libro usado en más de una tienda virtual, pues es un producto que fácilmente puede presentar precios muy diversos. Aunque al igual que el precio es importante prestar atención a las concisiones de la venta, leyendo con cuidado la letra pequeña para evitar algún susto como gastos de envío especialmente elevados.

Por último, si somos compradores novatos en Internet, hay que aprender a desconfiar de las ofertas demasiado buenas para ser verdad, pues muchas son precisamente eso, un fraude. En todo caso, hay que saber utilizar a nuestro favor la red de redes, pues puede ser la herramienta perfecta para ayudar a crecer a nuestra biblioteca de papel.

Categoría(s): Novedades

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