Encuentros Sudamérica

Encuentrosud

AFP Managua, Nicaragua 5 de agosto de 2012.- Aunque el adagio popular diga que nadie es profeta en su tierra, el escritor Sergio Ramírez tiene sobrados motivos para sentirse querido y respetado en su natal Nicaragua, al festejar este domingo 70 años de vida y 50 en la literatura. “Vuelvo la vista atrás y veo que mi vida es muy rica en acontecimientos, sucesos que me hubiera dolido mucho haberme perdido. Este es un país donde los escritores han marcado el rumbo de su identidad y me siento muy feliz de trabajar para ayudar a construirla”, dijo el escritor, en entrevista con la AFP. Su país, “de tanto contraste y riqueza cultural”, es fuente de inspiración. “Mi vida de escritor ha estado ligada a sus vicisitudes. La historia de Nicaragua está llena de acontecimientos novelables”, dice desde un cómodo sofá en su estudio en Managua, donde los estantes de libros se multiplican. Empezó a escribir hace 50 años. En 1963 aparece su primer libro de cuentos y hoy cuenta con 48 obras traducidas a 15 idiomas, incluidos mandarín, japonés, francés, inglés y ruso. Es además columnista de 13 diarios de América Latina, Estados Unidos y España. De su tinta, entre otros, son “Tiempo de Fulgor”, “Tropeles y Tropelias”; “Castigo Divino”, “La marca del Zorro”, “Charles Atlas también muere”, “Un baile de máscaras” -Premio Laure-Bataillon 1998 en Francia-, “Mentiras verdaderas”, “Catalina, Catalina” y “Margarita está linda la mar” -Premio Alfaguara 1988-. “Imaginar no cuesta mucho”, comenta Ramírez, quien siempre lleva consigo dónde anotar una idea que le salta en la calle, en el cine o hasta cuando duerme. “En la mesa de noche siempre hay una libreta porque se me puede ocurrir algo en cualquier momento”, dice a la AFP. En medio siglo de prolífica labor literaria, Ramírez hizo una pausa en un momento clave en la historia de Nicaragua, durante la insurrección popular que, encabezada por el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN, izquierda), derrocó al dictador Anastasio Somoza en 1979. “Puede que haya escritores que logren escribir una realidad sin asomarse a la ventana, yo no podría bajar la persiana, significaría que escribo en la oscuridad”, afirmó el escritor. Fue miembro de la junta de gobierno que asumió tras la caída del tirano y vicepresidente de 1984 y 1990, al lado del líder sandinista Daniel Ortega. Tras la derrota electoral del FSLN en 1990, ocupó un escaño en el parlamento. Distanciado de Ortega, renunció al FSLN, fundó el Movimiento de Renovación Sandinista (MRS) en 1996 y fracasó como su candidato presidencial. “Mucha agua ha pasado bajo el puente”, dice Ramírez, quien de la época de encanto y desencanto revolucionario escribe “Adiós muchachos” (1999). “Hoy no tengo ningún tipo de papel en la política ni quiero tenerlo. Mi tiempo ya pasó y quisiera que otros se convencieran que su tiempo ya pasó, que si no hay relevo generacional el país no se va a mover hacia adelante”, dice, en alusión a Ortega. Tras el paso por la política, vuelve a la calma de su estudio en 1996 y termina “Margarita está linda la mar”, una novela en la que cruza las historias del inmortal poeta Rubén Darío y de Anastasio Somoza García, fundador de la dictadura (1937 a 1979). Esa obra, de la que se imprimieron 200.000 ejemplares, marcó el inicio de una nueva etapa. “Me dio un escenario nuevo, muy grande, me permitió proyectar mi vida como la de un escritor, más que como un político”, explica a la AFP. Hoy su doble cumpleaños se celebra en grande. El insigne poeta Ernesto Cardenal coordina un comité de intelectuales que preparó un programa para todo agosto, con publicaciones, presentaciones de obras y talleres de literatura, que tendrán como escenario Managua y las históricas ciudades de Granada y León. En Nicaragua se publicará un compendio de sus mejores ensayos escritos desde 1970 para medios de Latinoamérica -ya aparecido en México bajo el título “Historias para ser contadas”-, y una edición especial de “La viuda Carlota y otros cuentos”. La Universidad de Talca (Chile), que en 2011 le concedió el premio José Donoso, sacará la colección de relatos “Por qué cantan los pájaros y otros cuentos”, y la editorial Uruk de Costa Rica reeditará su novela “Un baile de máscaras”, inspirada en su infancia en su pueblito natal Masatepe. Su más reciente novela es “La Fugitiva” (Alfaguara), acerca de la trágica vida de la escritora costarricense Yolanda Oreamuno, pero no sería la última. “En la literatura hasta el último día de la vida uno está lleno de proyectos”, afirmó.

Categoría(s): Noticias, Novedades

Deja un comentario


Acceder con Facebook
Acceder